
La violencia reactiva o fortuita está creciendo en el país, lo cual genera para sus ciudadanos una alta sensación de inseguridad.
Todas
las esferas de la sociedad están incurriendo a generar violencia o padecerla, desde
las personas más adineradas hasta las que viven en las calles, en Colombia un país
del tercer mundo que según la “ONU” está en proceso de desarrollo, el país que
hoy por día cuenta con 46 millones de habitantes tiene una tasa del 32,2% de la población pobre, es decir que por lo
menos 14,66 millones personas según el Dane, en la gran mayoría de los
casos la intolerancia está ligada a la pobreza y al analfabetismo, los problemas
de dinero, deudas entre otros originan riñas callejeras, discusiones que llegan
en gran medida de los casos a los hospitales ya que los colombianos no tienen paciencia
.
La intolerancia
es uno de los problemas que afectan a la población colombiana en un grado progresivo
ya que cualquier personas puede llegar a incurrir en esta, no se necesita de
una droga, nacer con ese mal o ser diagnosticado, este problema es corrosivo
para la sociedad, no soportar la idea que en el país existen formas libres de
pensar, de vestir o de inclinaciones sexuales hace que la cifra de muertos y de
personas inseguras crezcan en la nación.
Soy una de esas
personas que en la mayoría de las ocasiones piensa más de una vez en si puedo o
no puedo colocarme la camiseta de un equipo para salir ya que el temor que
generan esas noticias de personas que no soportan ver a las demás disfrutar de
sus hobbies o equipos es tan alto que asesinan por ello, Pienso que es muy
triste que tengamos los colombianos que llegar hasta esos extremos de pensar si
nos la colocamos o no y de igual manera uno de los problemas que yo noto que
existe es en el transporte público uno escucha
y ve de conductores de taxis que por reclamarles el alto costo de las carreras o por no tener sencillo bajan a patadas
sus ocupantes, en lo personal soy de esas personas que nunca reclama el costo
elevado que por lo general en Ibagué es muy evidente por miedo a que los
taxistas tomen una represaría negativa, con esto no quiero decir que todos lo
que conducen lo vehículos amarillos son personas poco amables e intolerantes
pero la triste realidad es que los que siempre salen en los medios de comunicación
son los malos y uno se deja llevar por esa información, al igual no quisiera arriesgarme
nunca a morir por no pagar 300 pesos de más.
Creo que los
entes de gobierno deben de prestarle más atención a este problema que vivimos
los ciudadanos en la actualidad ya que hay miles de casos que por poca tolerancia
los colombianos pagan en los hospitales o quedan con problemas psicológicos permanentemente.